Llevo ya unos 15 años trabajando, y éste caso ha sido el primero que me ha hecho sentir importante para alguien, profesionalmente hablando. Por primera vez he visto a una persona tremendamente agradecida por hacer el trabajo que hago. Dudo que pueda olvidar esa sensación. Un caso así es suficiente para olvidar todos aquellos comentarios que a diario hay que escuchar en el gabinete y a los que uno ya hace como si no los escuchara.

Paciente que acude a la consulta para una segunda opinión. Presenta un femón en zona de incisivos inferiores y se le ha dicho de hacer endodoncia de 3.1 y 3.3, apicectomías de 3.1, 3.2, y 3.3 Si con esto no mejora, extracciones e implantes.

Después de explorar radiográficamente, realizar un sondaje  a las piezas 3.1, 3,2, 3.3 (compatible con la normalidad), y pruebas de vitalidad (positivas en 3.1 y 3.3) le propongo realizar únicamente reendodoncia de 3.2

Acepta lo que le propongo. Bajo aislamiento absoluto retiro el unimetric. No consigo obtener permeabilidad apical, pero sí que consigo acceder al conducto lateral, instrumentarlo y sellarlo. Dejé hidróxido de calcio durante 2 semanas.

Siete meses después acude a revisión. Totalmente asintomática. Cuando le comento que en la radiografía se observa cierta curación, le comenta a la auxiliar, por dos veces, que me daría un abrazo. Cuando la incorporo para despedirla, duda entre darme la mano o abrazarme. Nunca ningún paciente me había dado antes un abrazo por curarlo. Eso no tiene precio. Gracias a ti, J.